Por qué un Blog

En las últimas semanas son muchas las personas que me dicen menudo lío en que el que te has metido. El lío en cuestión consiste en haber aceptado la propuesta de mi partido para optar a la Alcaldía de mi ciudad, de la ciudad maravillosa en la que vivo, he estudiado,  me he casado,  han nacido mis hijos y comparto con mis amigos. Como se puede ver es un lío fascinante, uno de esos retos a los que una persona comprometida no puede negarse, ni puede pararse a pensar que tipo de inconvenientes personales puede acarrear, máxime cuando tengo una familia maravillosa que me apoya.

Supongo que nos habrá pasado a todos los que asumimos este tipo de retos, pero desde luego la primera pregunta que me hice y que me hago, tiene que ver con esa eterna duda de si lograré o no, estar a la altura. Os confieso que da  un poco de  vértigo, pero la altura que me condiciona no tiene que ver con la gestión de una administración pública- ya que llevo ocho años gestionando presupuestos públicos-, ni tampoco la duda de ser capaz de construir buenos equipos humanos- porque llevo toda la vida formando parte de ellos y dirigiéndolos- tiene que ver,  sobre todo,  con no defraudar las expectativas de toda la gente que estos días se acerca a mí, me reconoce, me anima  y me desea la mejor de las suertes.

Poder entender con claridad lo que esperan de mí mis vecinos y vecinas, poder comprender la naturaleza de los problemas que tienen, ser capaz de escuchar no sólo sus propuestas, también sus reflexiones y enriquecer mi programa y mi discurso con todos esas experiencias vitales, para tener claro lo que hay que hacer es en esencia lo más importante, de este nuevo camino que se abre en mi vida. Y saber transmitir que de verdad creo en las cosas que hago, y ser capaz de convencer a la gente con mi actuación que mis objetivos son  mejorar su calidad de vida, y el orgullo de impulsar el desarrollo  y la prosperidad de la ciudad que tanto quiero.

Pero ¿cómo lograr comunicarme con la intensidad que preciso con tantísima gente? ¿ cómo conseguir que ninguna aportación se nos quede en el camino?.

Lo que más me ha fascinado siempre de Internet es esa capacidad que la tecnología pone a nuestra disposición para permitir el intercambio de ideas y de experiencias. Reconozco que  no soy una fanática de la tecnología, que en general entiendo poco de todo esto, salvo a nivel de insistente usuaria y que no suelo usar demasiado los términos habituales de la red. Pero cuando mi marido, mis hijos y mis amigos  me explicaron exactamente que era un blog, para que se usaba y que posibilidades tenía, tuve claro desde el principio que necesitaba un espacio así en este momento.

Trataré de comunicarme con los ovetenses y las ovetenses por todos los medios posibles, porque  aspiro sobre todo a construir un lugar de complicidades en el que yo pueda aprender, conocer y descubrir. A cambio me comprometo a ir narrando, a quienes con espíritu constructivo, por curiosidad o simpatía se acerquen hasta aquí, las impresiones, las ideas y los avances de este camino que empiezo y que ya amenaza con ser una de las experiencias vitales más apasionantes a las que me haya enfrentado nunca, y para la que ya vivo días de 28 horas.

Espero que os guste

Paloma Sainz